El Oriental es pariente cercano del Siamés. En los años cincuenta, criadores británicos buscaron un gato con el cuerpo del Siamés pero de un solo color o con otros patrones, y así nació la raza.
Es conversador, cariñoso e inteligente. Exige atención, sigue a su familia y “opina” de todo con su voz. Sufre si pasa muchas horas solo.




