El Ocicat nació en Michigan, Estados Unidos, en 1964, al cruzar Abisinios con Siameses. Uno de los gatitos tenía manchas doradas y recordaba a un ocelote, de ahí su nombre. No tiene sangre de felino salvaje.
Es sociable, activo y muy extrovertido. Aprende trucos, juega a buscar y se adapta a la correa. No le gusta quedarse solo mucho tiempo.




