El Británico de pelo corto desciende de los gatos que los romanos llevaron a Gran Bretaña hace casi dos mil años. En el siglo XIX fue una de las primeras razas presentadas en exposiciones.
Es tranquilo, afable e independiente. Le gusta estar cerca de su gente, pero no siempre quiere que lo carguen. Es un gato sereno que se adapta bien a la vida en departamento.




