El Manx viene de la isla de Man, entre Gran Bretaña e Irlanda. Su falta de cola se debe a una mutación natural que se volvió común por el aislamiento de la isla.
Es juguetón, leal e inteligente. Le gusta perseguir juguetes, jugar a buscar y seguir a su familia. Por sus patas traseras largas corre y salta como un conejo.




