El Burmés moderno desciende de Wong Mau, una gata café llevada de Birmania a San Francisco en 1930, cruzada con Siameses. Existen dos líneas: la americana, más redonda, y la europea, más estilizada.
Es uno de los gatos más cariñosos y sociables. Sigue a su familia, busca el regazo y sufre si pasa muchas horas solo. Es juguetón incluso de adulto.




