El Bombay se creó en Kentucky, Estados Unidos, en los años cincuenta, cruzando Burmeses con Americanos de pelo corto negros. La meta era un gato que pareciera una pantera en miniatura.
Es muy cariñoso, sociable y juguetón. Busca el calor de su gente, sigue a su familia por la casa y se lleva bien con niños y otros animales.




