El Bosque de Noruega se formó de manera natural en los fríos bosques escandinavos. Su pelaje doble e impermeable y su cuerpo fuerte lo prepararon para inviernos duros; según la tradición, viajaba en los barcos vikingos para cazar ratones.
Es tranquilo, amigable y paciente. Le gusta la compañía pero también su independencia. Es un gran trepador.




