El Americano de pelo corto desciende de los gatos que viajaban en los barcos de los colonos europeos para cazar ratones. En Estados Unidos siguió trabajando en granjas y almacenes, y en el siglo XX se fijó como raza.
Es un gato equilibrado, tranquilo y sociable. Se lleva bien con niños y con otros animales, le gusta jugar sin ser demandante y disfruta de la compañía sin pedir atención todo el tiempo.




