El Abisinio es una de las razas de gato más antiguas que se conocen. La historia popular cuenta que llegó a Inglaterra desde Abisinia, hoy Etiopía, en el siglo XIX; los estudios genéticos apuntan a orígenes en la costa del océano Índico y el sudeste asiático. Su aspecto recuerda a los gatos de las pinturas del antiguo Egipto.
Es un gato muy activo, curioso y juguetón. Le gusta subir a lo más alto, explorar cada rincón y participar en todo lo que hace su familia. No es un gato de regazo: prefiere estar cerca, mirando y “ayudando”.




