El Munchkin se desarrolló en Luisiana, Estados Unidos, en los años ochenta, a partir de una gata de patas cortas llamada Blackberry. Sus patas cortas se deben a una forma de acondroplasia.
Es juguetón, curioso y sociable. Corre rápido y le gusta pararse en dos patas como un suricato. La raza es polémica: varias asociaciones felinas no la reconocen por las dudas sobre el bienestar de criar gatos con esta mutación.



