El Himalayo se desarrolló en los años treinta a cincuenta cruzando Persas con Siameses. Tiene el cuerpo y el pelo largo del Persa con los puntos de color del Siamés. En varias asociaciones se considera una variedad del Persa.
Es dulce, tranquilo y cariñoso. Disfruta de la calma, del regazo y de las rutinas. Un poco más juguetón que el Persa.




