El Cavalier desciende de los spaniels de compañía de la corte inglesa del siglo XVII; el rey Carlos II era famoso por no separarse de ellos. La versión actual se recuperó en los años veinte, a partir de cuadros antiguos.
Es uno de los perros más dulces y sociables: se lleva bien con niños, personas mayores, otros perros y hasta gatos. No es guardián. Sufre si pasa mucho tiempo solo.




