El Yorkshire Terrier nació en el norte de Inglaterra durante la Revolución Industrial, para cazar ratas en minas y fábricas textiles. Luego se volvió perro de compañía de la clase alta victoriana.
Es valiente, vivaz y cariñoso. Tiene carácter de terrier: puede ser mandón, ladrador y celoso. Con socialización es un compañero divertido y leal.




