El Bichón frisé desciende de perritos de compañía del Mediterráneo que viajaban con marineros y llegaron a las cortes europeas del Renacimiento. Después fue artista de circo, gracias a su facilidad para aprender trucos.
Es un perro alegre, sociable con todos y muy apegado a su familia. Tolera mal pasar muchas horas solo. Aprende rápido con refuerzo positivo, aunque el control de esfínteres puede tardar un poco más.




