El Bull Terrier se creó en Inglaterra a mediados del siglo XIX a partir de bulldogs y terriers. James Hinks buscó un perro blanco y elegante, y con el tiempo se fijó su cabeza ovalada única.
Es un perro alegre, cariñoso y bromista, pero también terco e intenso. Necesita socialización temprana con otros perros y un entrenamiento firme y amable. Algunos desarrollan conductas repetitivas, como perseguirse la cola, si se aburren.




