El Husky siberiano fue criado por el pueblo chukchi del noreste de Siberia para jalar trineos ligeros en largas distancias y con poca comida.
Es amistoso con todos, juguetón e independiente. No es guardián. Le gusta aullar, excavar y escapar: es un maestro del escapismo. Puede tener un fuerte instinto de presa con gatos y animales pequeños.




