El Boston Terrier nació en Boston a finales del siglo XIX, del cruce entre bulldog inglés y terrier blanco inglés. Por su pelaje blanco y negro, que parece un esmoquin, lo llaman “el caballero americano”.
Es un perro alegre, sociable y muy adaptable. Le gusta jugar, pero también descansar en el sillón. Es fácil de entrenar y rara vez ladra sin motivo, por eso es un excelente perro de ciudad.




