El Akita viene de las montañas de la prefectura de Akita, al norte de Japón, donde se usaba para cazar jabalíes, ciervos e incluso osos. En Japón es monumento natural y símbolo de buena salud y fortuna.
Es un perro tranquilo, limpio y muy apegado a su familia, pero distante con los desconocidos y a menudo poco tolerante con otros perros, sobre todo del mismo sexo. No es un perro para todos: necesita una persona con experiencia, socialización temprana y reglas claras y constantes.




